El domingo 19 se clausuró el festival de cortometrajes de Terrassa, el Baumann c.01 – Festival de Creació Audiovisual Jove. En esta edición tan especial, por tratarse de la décima y por significar una nueva etapa para el festival, Periferia ha colaborado de nuevo como patrocinador y diseñando la campaña de comunicación, este año de la mano de Zum, unas excelentes colaboradoras a nivel fotográfico. El resultado ha sido una divertida y participativa identitat visual, repleta de “pompas” de creatividad. Algo tan breve, personal e intenso como los propios cortos que hacen de corazón del festival.
En esta ocasión se ha querido dejar clara la integración de las nuevas tecnologías en el certamen. Filosofía que la firma reivindica. Dicha integración rezuma por todos los poros del certamen: por las secciones de animación “T’agrada l’animació?”; Por “VSL ARQ Outdoor” un espectáculo que aglutina vídeo, música y arquitectura; y por El concurso “CC Cortinetes”, para ser creativo transformando y compartiendo la imagen del festival y, encima, ganando mil euros.
El festival va más allá del concurso. En la inauguración realizada en los cines Catalunya se proyectaron los cortometrajes más galardonados del año. Lucille, con vocablos de su director, Albert Pintó, del actor Gorka Moreno, y del regidor de juventud, Jordi Ballart. Como los siete magníficos cabalgando se visualizaron “Els set de la temporada”: Burbuja, de Pedro Casablanc, Gabriel Olivares, 17 del 7 de Silvestre García, Te quiero de Sergi Portabella, Las 5 muertes de Ibrahim Gonsález, La rubia de Pinos Puente, de Vicente Villanueva, Él nunca lo haría de Arnatz Zuazua y La historia de siempre de José Luis Montesinos. Y una copa de cava, que nos tragamos.
De los trabajos proyectados durante la semana han sido ganadores Despedida de Albert Martinez Garrido, I love Cine Rambla de Josep Queralt Caye Casas, Nuevos tiempos de Jorge Dorado y El paciente desnudo, de Dani Garcia. Se proyectaron los dos primeros durante la entrega de premios, presentada por Xavi Coral. Foto finish con los galardonados y el alcalde Pere Navarro. Y la fiesta-piscolabis de la Casa Bauman, que nos perdimos.
Nuestra enhorabuena a la organización, los participantes y los asistentes. Volvieron a demostrar que este festival ya forma parte fundamental de la personalidad audiovisual de nuestra ciudad, y que puede mirar al futuro pese a las dificultades que la administración pública está sufriendo.
Y para acabar sólo añadir la frase que Periferia sugirió como eslogan para esta décima edición: 10 años se hacen cortos. ¡Vaya que sí!
